Garrafas: advierten por sobreprecios y desabastecimiento en La Matanza

Por la redacción de El1 Digital

El Ministerio de Energía autorizó una remarcación de los valores de venta al público que no deberían afectar a los consumidores porque el subsidio estatal se mantiene en 20 pesos. Pero hay distorsiones que minimizan el alcance del beneficio.

Desde mediados de abril, el Gobierno nacional, a través de la Resolución 56-E/2017, fijó un aumento de hasta 40 por ciento en el precio al público de las garrafas de gas, un insumo básico para los hogares sin conexión a la red troncal. En La Matanza, según el censo del Indec de 2010, hay 484.909 viviendas en total pero, de acuerdo a los últimos datos de Gas Natural Fenosa, actualizados a diciembre de 2015, son 288.000 los clientes que la empresa tiene en el Distrito, especificaron a El1 Digital.

Si bien el Gobierno nacional aseguró que los beneficiarios de Hogares con Garrafa (HOGAR) seguirán pagando 20 pesos por cada envase, por lo cual este aumento no debería afectarlos, muchos matanceros terminan afrontando un costo mucho mayor porque hay sobreprecios, tanto en las distribuidoras como en los comercios minoristas. El programa HOGAR consiste en que los grupos familiares cuyos ingresos no superan el valor de dos salarios mínimos –es decir, 16.120 pesos- reciben un subsidio estatal por la mayor parte del valor de cada unidad de gas envasado.

“Entendemos que puedan existir casos en los que los comercios realicen algún tipo de recargo, pero es una situación que excede el marco del programa HOGAR”, respondieron desde la cartera de Energía.

Sin embargo, para efectivizar la devolución cada mes a través de la ANSeS, se toma como referencia el precio máximo fijado oficialmente para cada garrafa, en sus versiones de diez, doce y 15 kilos. En ese sentido, según informó el Ministerio de Energía nacional ante la consulta de este medio, las unidades de diez kilos no pueden superar los 135 pesos en los comercios minoristas, mientras que las de doce kilos deben valer, como máximo, 162 pesos y las de 15 kilos, 203 pesos. En las distribuidoras, esos precios deben ser menores: de 123, 148 y 185 pesos en cada una de esas versiones, respectivamente.

Pero, de acuerdo a los testimonios de vecinos de distintos barrios, esos precios no se cumplen. “En los almacenes están cobrando 180 pesos el envase de diez kilos, pero el mes anterior lo había comprado por 140 pesos. Y, además, desde principios de año, nos restringieron el subsidio de dos a una garrafa por mes. Hicimos el reclamo en ANSeS y me confirmaron que había cambiado el mecanismo”, contó a El1 Digital Paola Díaz, vecina del barrio Golf de Virrey del Pino.

Lo mismo contó Osvaldo, un jubilado que vive en San Justo, quien detalló que “hasta el verano, depositaban 150 pesos por mes y pasaron a pagar solo 75”. “Es un problema porque cada vez la plata alcanza menos, entonces terminás calefaccionando la casa un rato antes de ir a dormir para que cada garrafa dure más”, lamentó.

En tanto, Marcela Díaz, vecina de Gregorio de Laferrere, contó que en las zonas céntricas de esa localidad las unidades de diez kilos pueden llegar a costar 250 pesos, mientras que en los comercios de los barrios más alejados el valor puede rozar los 280 pesos.

En ese marco, una opción más económica es comprar las garrafas, directamente, en las distribuidoras, pero allí también hay una importante dispersión de precios y tampoco se cumplen los valores máximos oficiales: en un relevamiento realizado por este medio en cuatro distribuidoras de distintas localidades, se encontró que las unidades de diez kilos se comercializan a entre 135 y 150 pesos, cuando el valor de referencia máximo es de 123 pesos. En tanto, las de 15 kilos pueden llegar a costar hasta 375 pesos, cuando no deberían pasar los 184 pesos.

Consultados al respecto, los voceros del Ministerio de Energía nacional respondieron: “Entendemos que puedan existir casos en los que los comercios realicen algún tipo de recargo, pero es una situación que excede el marco del programa HOGAR”.

En el Distrito, se suma el desabastecimiento de YPF

 

Además de los aumentos, en el Distrito se agrega otro problema: por un conflicto gremial en la planta central de YPF en Isidro Casanova, desde hace dos meses, se limitó el nivel de abastecimiento a toda La Matanza. Según refirió un empleado de la distribuidora de la compañía ubicada en León Gallo al 4.200, en el barrio de San Alberto, “de las 3.000 garrafas que se llenaban por día, pasamos a 1.000 porque, por un quite de colaboraciones y horas extra, los trabajadores recortan el suministro”. Por ende, por ejemplo en esa sede, hay un stock limitado de gas para expender por día. 

“Venimos y nos hacen esperar más de una hora en la puerta, o te dicen que no te pueden vender. Es un problema porque lo que acá pagamos 135 pesos, en el barrio sale 200. Es mucha diferencia”, reprochó Alberto, un vecino del barrio Almafuerte. 

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Author: de La Matanza

Noticias. Análisis. Investigación.

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